¡Ah, el mundo de las criptomonedas! Ese universo supuestamente revolucionario, libertario, anti-sistema, que nació para desafiar a los bancos centrales, a los gobiernos y a toda la maquinaria opresora del capitalismo tradicional. Un movimiento que prometía descentralización, libertad financiera y poder para el pueblo. ¿Y qué hace esta misma comunidad? Pone sus fichas en Donald Trump, el capitalista extremo, el profesional egocéntrico, el hombre que respira ostentación y se alimenta de adulación. La caída es brusca.
El Bitcoin, sí, el verdadero héroe de esta historia, nació para ser la moneda d
Ver originales