Los cambios en la población están remodelando los mercados de vivienda. De las 20 áreas metropolitanas más grandes con poblaciones significativas de no ciudadanos, 14 experimentaron caídas en los precios de la vivienda año tras año en diciembre pasado. Curiosamente, las pocas áreas metropolitanas que contrarrestaron la tendencia—registrando modestos aumentos de precios—tienden a ser lugares con políticas de inmigración más permisivas. Los datos sugieren una economía sencilla en juego: la disponibilidad y asequibilidad de la vivienda se mueven con los flujos demográficos. Si este patrón continúa, dependerá de la dirección de las políticas y de qué tan rápido se ajusten las dinámicas del mercado laboral. Vale la pena seguirlo para quienes monitorean el sector inmobiliario como un indicador macro.
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DarkPoolWatcher
· 01-15 00:54
¿Está invertida esta lógica? ¿En los lugares con más inmigrantes los precios de las viviendas caen en cambio? Hay que revisar cuidadosamente la calidad de los datos...
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CryptoDouble-O-Seven
· 01-15 00:51
Los precios de la vivienda están tan estrechamente relacionados con la migración de la población, ¿las políticas realmente lo deciden todo?
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blocksnark
· 01-15 00:48
¿Las ciudades con políticas de inmigración más relajadas ven subir sus precios inmobiliarios? Esta lógica es un poco contraintuitiva, ¿realmente la oferta puede igualar la demanda?
Los cambios en la población están remodelando los mercados de vivienda. De las 20 áreas metropolitanas más grandes con poblaciones significativas de no ciudadanos, 14 experimentaron caídas en los precios de la vivienda año tras año en diciembre pasado. Curiosamente, las pocas áreas metropolitanas que contrarrestaron la tendencia—registrando modestos aumentos de precios—tienden a ser lugares con políticas de inmigración más permisivas. Los datos sugieren una economía sencilla en juego: la disponibilidad y asequibilidad de la vivienda se mueven con los flujos demográficos. Si este patrón continúa, dependerá de la dirección de las políticas y de qué tan rápido se ajusten las dinámicas del mercado laboral. Vale la pena seguirlo para quienes monitorean el sector inmobiliario como un indicador macro.