Hoy, el Banco Popular de China, en conjunto con la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información, el Ministerio de Seguridad Pública, la Administración de Regulación del Mercado, la Oficina de Supervisión Financiera, la Comisión de Valores y la Administración de Divisas, publicó la “Notificación sobre la prevención y gestión adicional de riesgos relacionados con las criptomonedas” (银发〔2026〕42号). Al mismo tiempo, también se publicó un anexo de mayor utilidad práctica: la “Guía regulatoria sobre la emisión de tokens respaldados por activos en el extranjero a partir de activos internos”.
Esto no es simplemente una “prohibición”. Si todavía piensas que “China va a prohibir las criptomonedas otra vez”, probablemente hayas malinterpretado completamente este documento.
Permíteme explicar estas dos publicaciones de manera sencilla.
En 2021, las ocho agencias emitieron un documento similar —el aviso conocido popularmente como “Notificación 924” (银发〔2021〕237号). Ese documento estableció la postura de China de bloquear completamente las criptomonedas. Han pasado cinco años, y en la última disposición del documento 42 se indica claramente: “Se deroga la Notificación sobre la prevención y gestión de riesgos de especulación en transacciones con criptomonedas (银发〔2021〕237号)”.
El reemplazo de lo viejo por lo nuevo indica que no se trata solo de un parche, sino de una reconstrucción sistemática de las reglas. Entonces, ¿en qué se diferencian el nuevo y el antiguo documento?
Una palabra: RWA.
La Notificación 924 de 2021 se centraba en las criptomonedas, y en ese momento el concepto de “RWA” casi no existía en el contexto regulatorio nacional. Pero el documento 42 dedica mucho espacio a definir y regular la “tokenización de activos del mundo real” (RWA), lo cual es una señal muy clara: las autoridades regulatorias reconocen oficialmente la existencia de RWA como una forma de negocio y deciden establecer reglas para ella, en lugar de prohibirla de forma general.
Punto clave uno: La actitud hacia las criptomonedas no ha cambiado, pero el lenguaje es más preciso.
El primer artículo, primer párrafo del documento 42, afirma claramente: “Las criptomonedas no tienen la misma posición legal que la moneda de curso legal”. Se mencionan Bitcoin, Ethereum, USDT, etc., calificándolas como “no tienen carácter de moneda de curso legal y no deben ni pueden circular como moneda en el mercado”.
El lenguaje que sigue es casi una continuación de la Notificación 924: la conversión entre moneda fiduciaria y criptomonedas, entre criptomonedas, la prestación de servicios de intermediación y fijación de precios, emisión de tokens para financiamiento, etc., están “estrictamente prohibidos y deben ser eliminados de acuerdo con la ley”. También se prohíbe que entidades extranjeras ofrezcan servicios de criptomonedas en China.
Pero aquí hay una declaración adicional importante: “Sin la aprobación legal y reglamentaria de las autoridades correspondientes, ninguna entidad o persona dentro o fuera del país podrá emitir en el extranjero stablecoins vinculados al renminbi”. Atención, el documento usa “sin la aprobación” y no “totalmente prohibido”. ¿Qué significa esto? En teoría, si se obtiene la aprobación legal y reglamentaria, los stablecoins vinculados al renminbi podrían existir de manera legal. Es un espacio muy pequeño, pero existe.
Para los inversores en criptomonedas, sinceramente, esto no es nada nuevo. Lo que debe ser prohibido, sigue prohibido. La minería continúa siendo regulada, la publicidad sigue siendo bloqueada, y incluso los nombres y ámbitos de operación de las empresas no pueden incluir términos como “criptomonedas”, “monedas digitales” o “stablecoins”.
Punto clave dos: La definición de RWA se incluye por primera vez en un documento de nivel ministerial.
Esta es la parte más destacada del documento 42. El segundo párrafo del primer artículo ofrece una definición oficial muy clara:
“La tokenización de activos del mundo real se refiere a actividades que utilizan tecnologías criptográficas y registros distribuidos o similares para convertir la propiedad, los derechos de ingreso, etc., de activos en tokens (tokens) u otros derechos o certificados de deuda con características de tokens, y realizar su emisión y negociación”.
Esta definición tiene varias implicaciones que vale la pena analizar. Primero, limita las tecnologías a “tecnologías criptográficas y registros distribuidos o similares”, es decir, blockchain o tecnologías similares son condiciones necesarias para RWA. Segundo, los objetos de tokenización incluyen “propiedad, derechos de ingreso, etc.”, cubriendo un amplio espectro: desde bienes raíces hasta cuentas por cobrar, bonos, participaciones en fondos, en teoría, todo está dentro del alcance. Finalmente, tanto la “emisión” como la “negociación” están sujetas a regulación.
Pero la clave real está en la siguiente frase:
“Con la aprobación legal y reglamentaria de las autoridades regulatorias pertinentes, excluyendo las actividades relacionadas que se realicen en infraestructura financiera específica”.
En lenguaje sencillo: RWA en China no está completamente prohibido, pero necesitas obtener permisos y realizarlo en infraestructura financiera regulada. La expresión “infraestructura financiera específica” es muy interesante. ¿Qué se considera “infraestructura financiera específica”? El documento no lo especifica claramente, pero en la práctica china, posibles candidatos incluyen la Bolsa de Datos de Shanghái, la Bolsa de Datos de Gran Beijing, la Bolsa de Datos de Shenzhen, varias bolsas de activos financieros regionales, y la infraestructura digital del yuan digital liderada por el Banco Popular de China.
En otras palabras, la lógica del documento 42 no es “prohibir RWA”, sino “RWA debe jugar en mi cancha”.
Punto clave tres: La tokenización de activos internos para su salida al extranjero tiene un marco regulatorio formal.
El capítulo cuatro del documento 42, “Regulación estricta de las actividades de entidades internas en el extranjero”, es la parte más innovadora. No dice “prohibido salir al extranjero”, sino “puede salir, pero debe seguir las reglas”.
El artículo 14 distingue varias situaciones: si una entidad interna realiza RWA en forma de deuda externa, debe ser gestionada por la Comisión de Desarrollo y Reforma y la Oficina de Divisas; si realiza securitización de activos o RWA de tipo accionarial basada en derechos internos en el extranjero, debe ser gestionada por la Comisión de Valores; otras formas de RWA también están bajo la supervisión de la Comisión de Valores junto con otros departamentos. El principio central es “mismo negocio, mismo riesgo, mismas reglas” — ya sea que emitas en Hong Kong o en Singapur, siempre que el activo subyacente esté en China, la regulación china debe aplicarse.
¿Qué implica esto? Hasta ahora, el mayor obstáculo para que activos internos se tokenicen y salgan al extranjero no era la tecnología ni el mercado, sino la ambigüedad regulatoria. Muchos proyectos querían hacerlo, pero nadie se atrevía, por la falta de reglas claras: hacerlo podría ser legal o ilegal. El documento 42 finalmente aclara las reglas: puedes hacerlo, pero necesitas aprobación o registro.
El documento complementario, la “Guía regulatoria sobre la emisión de tokens respaldados por activos internos en el extranjero” (en adelante, la “Guía”), detalla cómo hacerlo.
Punto clave cuatro: El sistema de registro ante la Comisión de Valores — una ruta concreta para la securitización de activos mediante tokens.
La “Guía” es el documento más práctico. Establece reglas específicas para el escenario de “emisión en el extranjero de tokens respaldados por activos internos”.
El proceso principal consiste en que la entidad interna que controla los activos base registre ante la Comisión de Valores de China, presentando un informe de registro, documentación completa de emisión en el extranjero, información sobre la entidad registrante, los activos base, el plan de emisión de tokens, etc. Si la documentación está completa y cumple con los requisitos, la Comisión realiza el proceso de registro y lo publica; si no, no se registra.
Es importante notar que aquí se habla de “registro” y no de “aprobación”. Aunque la Comisión puede solicitar opiniones de otros departamentos del Consejo de Estado y reguladores sectoriales, el sistema general es de registro, mucho más flexible que la aprobación. Esto indica que las autoridades regulatorias son cautelosas pero abiertas respecto a la tokenización de activos internos para su salida al extranjero — no te dan luz verde total, pero tampoco cierran la puerta.
La “Guía” también establece una lista negativa clara: activos prohibidos por la ley, que amenacen la seguridad nacional, con antecedentes penales, en investigación, con disputas de propiedad importantes, o en la lista negativa de securitización de activos internos, no pueden ser utilizados.
Estas restricciones están en línea con la regulación existente de securitización interna y cotización en el extranjero, lo que muestra que las autoridades consideran la tokenización de RWA dentro del marco regulatorio de valores, no como algo separado.
Punto clave cinco: El papel de las instituciones financieras está claramente definido.
El artículo 6 del documento 42 establece claramente: para actividades relacionadas con criptomonedas, las instituciones financieras no pueden ofrecer servicios de apertura de cuentas, transferencias de fondos, liquidaciones, etc.; pero para actividades de RWA, la condición es “sin autorización” — es decir, si la actividad de RWA cumple con los requisitos de registro o aprobación, las instituciones financieras pueden ofrecer servicios de custodia, liquidación, etc.
Esto es muy importante para el sector. Para que los proyectos de RWA crezcan y se fortalezcan, necesitan la participación de instituciones financieras tradicionales — bancos custodios, agencias de liquidación, canales de pago, que son infraestructura básica. El documento 42 elimina la etiqueta negativa de “criptomonedas” y permite que las instituciones financieras participen en RWA, eliminando obstáculos políticos.
El artículo 15 también indica que las filiales y sucursales en el extranjero de instituciones financieras internas que ofrezcan servicios de RWA deben hacerlo de manera “legal y prudente”, con personal y sistemas adecuados, cumpliendo con KYC, gestión de idoneidad, anti lavado de dinero, etc., y deben integrarse en los sistemas de gestión de riesgos y cumplimiento del grupo. Esto significa que las instituciones chinas en el extranjero pueden hacer estos negocios, pero bajo gestión centralizada, evitando “arbitraje regulatorio”.
¿Cómo entender la señal global de estos dos documentos?
Al analizar juntos el documento 42 y la “Guía”, se revela una lógica regulatoria muy clara:
Primero, las criptomonedas y RWA están claramente diferenciadas. La postura de seguir combatiendo las criptomonedas de manera estricta no ha cambiado desde 2017. Pero RWA ya no se considera parte de “negocios relacionados con criptomonedas”; en cambio, se trata como una forma de negocio financiero que puede existir dentro de un marco regulatorio.
Segundo, la RWA interna en China opera bajo un modelo de “licencia”. Para hacer RWA en China, debe realizarse en infraestructura financiera específica reconocida por las autoridades; sin licencia o permiso, se considera actividad financiera ilegal. Esto sigue la lógica tradicional de regulación financiera en China: la industria financiera es una actividad licenciada.
Tercero, la tokenización de activos internos para su salida al extranjero se regula mediante un sistema de registro. Es la mayor novedad: permite que activos de alta calidad en China accedan a los mercados globales mediante RWA, con un proceso de registro gestionado por la Comisión de Valores, que es más accesible que la aprobación.
Cuarto, la participación de instituciones financieras en RWA reguladas está claramente permitida. Esto proporciona una base institucional para el ecosistema. Sin bancos y agencias de liquidación, RWA sería solo una ilusión.
Desde una perspectiva macro, la emisión de estos documentos marca una transición en la regulación china: de una postura de “bloqueo total” a una “regulación por clasificación”. Las criptomonedas seguirán siendo combatidas, pero RWA —especialmente aquellos respaldados por activos reales, con estructura legal y registro regulatorio— se separan del objetivo de prohibición y se integran en el sistema financiero formal.
Esto no es una adopción de las criptomonedas por parte de China, sino una forma de China de abrazar la tokenización a su manera.
Para los inversores institucionales y proyectos que han estado observando, las reglas del juego finalmente están claras. Hay una vía legal, una lista negativa, reguladores, y un proceso de registro. La única pregunta ahora es: ¿estás listo?
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Opinión: ¿Se han establecido las reglas para RWA en China?
Autor:菠菜菠菜谈 RWA
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6 de febrero de 2026, un día que será recordado.
Hoy, el Banco Popular de China, en conjunto con la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información, el Ministerio de Seguridad Pública, la Administración de Regulación del Mercado, la Oficina de Supervisión Financiera, la Comisión de Valores y la Administración de Divisas, publicó la “Notificación sobre la prevención y gestión adicional de riesgos relacionados con las criptomonedas” (银发〔2026〕42号). Al mismo tiempo, también se publicó un anexo de mayor utilidad práctica: la “Guía regulatoria sobre la emisión de tokens respaldados por activos en el extranjero a partir de activos internos”.
Esto no es simplemente una “prohibición”. Si todavía piensas que “China va a prohibir las criptomonedas otra vez”, probablemente hayas malinterpretado completamente este documento.
Permíteme explicar estas dos publicaciones de manera sencilla.
En 2021, las ocho agencias emitieron un documento similar —el aviso conocido popularmente como “Notificación 924” (银发〔2021〕237号). Ese documento estableció la postura de China de bloquear completamente las criptomonedas. Han pasado cinco años, y en la última disposición del documento 42 se indica claramente: “Se deroga la Notificación sobre la prevención y gestión de riesgos de especulación en transacciones con criptomonedas (银发〔2021〕237号)”.
El reemplazo de lo viejo por lo nuevo indica que no se trata solo de un parche, sino de una reconstrucción sistemática de las reglas. Entonces, ¿en qué se diferencian el nuevo y el antiguo documento?
Una palabra: RWA.
La Notificación 924 de 2021 se centraba en las criptomonedas, y en ese momento el concepto de “RWA” casi no existía en el contexto regulatorio nacional. Pero el documento 42 dedica mucho espacio a definir y regular la “tokenización de activos del mundo real” (RWA), lo cual es una señal muy clara: las autoridades regulatorias reconocen oficialmente la existencia de RWA como una forma de negocio y deciden establecer reglas para ella, en lugar de prohibirla de forma general.
Punto clave uno: La actitud hacia las criptomonedas no ha cambiado, pero el lenguaje es más preciso.
El primer artículo, primer párrafo del documento 42, afirma claramente: “Las criptomonedas no tienen la misma posición legal que la moneda de curso legal”. Se mencionan Bitcoin, Ethereum, USDT, etc., calificándolas como “no tienen carácter de moneda de curso legal y no deben ni pueden circular como moneda en el mercado”.
El lenguaje que sigue es casi una continuación de la Notificación 924: la conversión entre moneda fiduciaria y criptomonedas, entre criptomonedas, la prestación de servicios de intermediación y fijación de precios, emisión de tokens para financiamiento, etc., están “estrictamente prohibidos y deben ser eliminados de acuerdo con la ley”. También se prohíbe que entidades extranjeras ofrezcan servicios de criptomonedas en China.
Pero aquí hay una declaración adicional importante: “Sin la aprobación legal y reglamentaria de las autoridades correspondientes, ninguna entidad o persona dentro o fuera del país podrá emitir en el extranjero stablecoins vinculados al renminbi”. Atención, el documento usa “sin la aprobación” y no “totalmente prohibido”. ¿Qué significa esto? En teoría, si se obtiene la aprobación legal y reglamentaria, los stablecoins vinculados al renminbi podrían existir de manera legal. Es un espacio muy pequeño, pero existe.
Para los inversores en criptomonedas, sinceramente, esto no es nada nuevo. Lo que debe ser prohibido, sigue prohibido. La minería continúa siendo regulada, la publicidad sigue siendo bloqueada, y incluso los nombres y ámbitos de operación de las empresas no pueden incluir términos como “criptomonedas”, “monedas digitales” o “stablecoins”.
Punto clave dos: La definición de RWA se incluye por primera vez en un documento de nivel ministerial.
Esta es la parte más destacada del documento 42. El segundo párrafo del primer artículo ofrece una definición oficial muy clara:
“La tokenización de activos del mundo real se refiere a actividades que utilizan tecnologías criptográficas y registros distribuidos o similares para convertir la propiedad, los derechos de ingreso, etc., de activos en tokens (tokens) u otros derechos o certificados de deuda con características de tokens, y realizar su emisión y negociación”.
Esta definición tiene varias implicaciones que vale la pena analizar. Primero, limita las tecnologías a “tecnologías criptográficas y registros distribuidos o similares”, es decir, blockchain o tecnologías similares son condiciones necesarias para RWA. Segundo, los objetos de tokenización incluyen “propiedad, derechos de ingreso, etc.”, cubriendo un amplio espectro: desde bienes raíces hasta cuentas por cobrar, bonos, participaciones en fondos, en teoría, todo está dentro del alcance. Finalmente, tanto la “emisión” como la “negociación” están sujetas a regulación.
Pero la clave real está en la siguiente frase:
“Con la aprobación legal y reglamentaria de las autoridades regulatorias pertinentes, excluyendo las actividades relacionadas que se realicen en infraestructura financiera específica”.
En lenguaje sencillo: RWA en China no está completamente prohibido, pero necesitas obtener permisos y realizarlo en infraestructura financiera regulada. La expresión “infraestructura financiera específica” es muy interesante. ¿Qué se considera “infraestructura financiera específica”? El documento no lo especifica claramente, pero en la práctica china, posibles candidatos incluyen la Bolsa de Datos de Shanghái, la Bolsa de Datos de Gran Beijing, la Bolsa de Datos de Shenzhen, varias bolsas de activos financieros regionales, y la infraestructura digital del yuan digital liderada por el Banco Popular de China.
En otras palabras, la lógica del documento 42 no es “prohibir RWA”, sino “RWA debe jugar en mi cancha”.
Punto clave tres: La tokenización de activos internos para su salida al extranjero tiene un marco regulatorio formal.
El capítulo cuatro del documento 42, “Regulación estricta de las actividades de entidades internas en el extranjero”, es la parte más innovadora. No dice “prohibido salir al extranjero”, sino “puede salir, pero debe seguir las reglas”.
El artículo 14 distingue varias situaciones: si una entidad interna realiza RWA en forma de deuda externa, debe ser gestionada por la Comisión de Desarrollo y Reforma y la Oficina de Divisas; si realiza securitización de activos o RWA de tipo accionarial basada en derechos internos en el extranjero, debe ser gestionada por la Comisión de Valores; otras formas de RWA también están bajo la supervisión de la Comisión de Valores junto con otros departamentos. El principio central es “mismo negocio, mismo riesgo, mismas reglas” — ya sea que emitas en Hong Kong o en Singapur, siempre que el activo subyacente esté en China, la regulación china debe aplicarse.
¿Qué implica esto? Hasta ahora, el mayor obstáculo para que activos internos se tokenicen y salgan al extranjero no era la tecnología ni el mercado, sino la ambigüedad regulatoria. Muchos proyectos querían hacerlo, pero nadie se atrevía, por la falta de reglas claras: hacerlo podría ser legal o ilegal. El documento 42 finalmente aclara las reglas: puedes hacerlo, pero necesitas aprobación o registro.
El documento complementario, la “Guía regulatoria sobre la emisión de tokens respaldados por activos internos en el extranjero” (en adelante, la “Guía”), detalla cómo hacerlo.
Punto clave cuatro: El sistema de registro ante la Comisión de Valores — una ruta concreta para la securitización de activos mediante tokens.
La “Guía” es el documento más práctico. Establece reglas específicas para el escenario de “emisión en el extranjero de tokens respaldados por activos internos”.
El proceso principal consiste en que la entidad interna que controla los activos base registre ante la Comisión de Valores de China, presentando un informe de registro, documentación completa de emisión en el extranjero, información sobre la entidad registrante, los activos base, el plan de emisión de tokens, etc. Si la documentación está completa y cumple con los requisitos, la Comisión realiza el proceso de registro y lo publica; si no, no se registra.
Es importante notar que aquí se habla de “registro” y no de “aprobación”. Aunque la Comisión puede solicitar opiniones de otros departamentos del Consejo de Estado y reguladores sectoriales, el sistema general es de registro, mucho más flexible que la aprobación. Esto indica que las autoridades regulatorias son cautelosas pero abiertas respecto a la tokenización de activos internos para su salida al extranjero — no te dan luz verde total, pero tampoco cierran la puerta.
La “Guía” también establece una lista negativa clara: activos prohibidos por la ley, que amenacen la seguridad nacional, con antecedentes penales, en investigación, con disputas de propiedad importantes, o en la lista negativa de securitización de activos internos, no pueden ser utilizados.
Estas restricciones están en línea con la regulación existente de securitización interna y cotización en el extranjero, lo que muestra que las autoridades consideran la tokenización de RWA dentro del marco regulatorio de valores, no como algo separado.
Punto clave cinco: El papel de las instituciones financieras está claramente definido.
El artículo 6 del documento 42 establece claramente: para actividades relacionadas con criptomonedas, las instituciones financieras no pueden ofrecer servicios de apertura de cuentas, transferencias de fondos, liquidaciones, etc.; pero para actividades de RWA, la condición es “sin autorización” — es decir, si la actividad de RWA cumple con los requisitos de registro o aprobación, las instituciones financieras pueden ofrecer servicios de custodia, liquidación, etc.
Esto es muy importante para el sector. Para que los proyectos de RWA crezcan y se fortalezcan, necesitan la participación de instituciones financieras tradicionales — bancos custodios, agencias de liquidación, canales de pago, que son infraestructura básica. El documento 42 elimina la etiqueta negativa de “criptomonedas” y permite que las instituciones financieras participen en RWA, eliminando obstáculos políticos.
El artículo 15 también indica que las filiales y sucursales en el extranjero de instituciones financieras internas que ofrezcan servicios de RWA deben hacerlo de manera “legal y prudente”, con personal y sistemas adecuados, cumpliendo con KYC, gestión de idoneidad, anti lavado de dinero, etc., y deben integrarse en los sistemas de gestión de riesgos y cumplimiento del grupo. Esto significa que las instituciones chinas en el extranjero pueden hacer estos negocios, pero bajo gestión centralizada, evitando “arbitraje regulatorio”.
¿Cómo entender la señal global de estos dos documentos?
Al analizar juntos el documento 42 y la “Guía”, se revela una lógica regulatoria muy clara:
Primero, las criptomonedas y RWA están claramente diferenciadas. La postura de seguir combatiendo las criptomonedas de manera estricta no ha cambiado desde 2017. Pero RWA ya no se considera parte de “negocios relacionados con criptomonedas”; en cambio, se trata como una forma de negocio financiero que puede existir dentro de un marco regulatorio.
Segundo, la RWA interna en China opera bajo un modelo de “licencia”. Para hacer RWA en China, debe realizarse en infraestructura financiera específica reconocida por las autoridades; sin licencia o permiso, se considera actividad financiera ilegal. Esto sigue la lógica tradicional de regulación financiera en China: la industria financiera es una actividad licenciada.
Tercero, la tokenización de activos internos para su salida al extranjero se regula mediante un sistema de registro. Es la mayor novedad: permite que activos de alta calidad en China accedan a los mercados globales mediante RWA, con un proceso de registro gestionado por la Comisión de Valores, que es más accesible que la aprobación.
Cuarto, la participación de instituciones financieras en RWA reguladas está claramente permitida. Esto proporciona una base institucional para el ecosistema. Sin bancos y agencias de liquidación, RWA sería solo una ilusión.
Desde una perspectiva macro, la emisión de estos documentos marca una transición en la regulación china: de una postura de “bloqueo total” a una “regulación por clasificación”. Las criptomonedas seguirán siendo combatidas, pero RWA —especialmente aquellos respaldados por activos reales, con estructura legal y registro regulatorio— se separan del objetivo de prohibición y se integran en el sistema financiero formal.
Para los inversores institucionales y proyectos que han estado observando, las reglas del juego finalmente están claras. Hay una vía legal, una lista negativa, reguladores, y un proceso de registro. La única pregunta ahora es: ¿estás listo?