Básico
Spot
Opera con criptomonedas libremente
Margen
Multiplica tus beneficios con el apalancamiento
Convertir e Inversión automática
0 Fees
Opera cualquier volumen sin tarifas ni deslizamiento
ETF
Obtén exposición a posiciones apalancadas de forma sencilla
Trading premercado
Opera nuevos tokens antes de su listado
Contrato
Accede a cientos de contratos perpetuos
TradFi
Oro
Plataforma global de activos tradicionales
Opciones
Hot
Opera con opciones estándar al estilo europeo
Cuenta unificada
Maximiza la eficacia de tu capital
Trading de prueba
Comienzo del trading de futuros
Prepárate para operar con futuros
Eventos de futuros
Únete a eventos para ganar recompensas
Trading de prueba
Usa fondos virtuales para probar el trading sin asumir riesgos
Lanzamiento
CandyDrop
Acumula golosinas para ganar airdrops
Launchpool
Staking rápido, ¡gana nuevos tokens con potencial!
HODLer Airdrop
Holdea GT y consigue airdrops enormes gratis
Launchpad
Anticípate a los demás en el próximo gran proyecto de tokens
Puntos Alpha
Opera activos on-chain y recibe airdrops
Puntos de futuros
Gana puntos de futuros y reclama recompensas de airdrop
Inversión
Simple Earn
Genera intereses con los tokens inactivos
Inversión automática
Invierte automáticamente de forma regular
Inversión dual
Aprovecha la volatilidad del mercado
Staking flexible
Gana recompensas con el staking flexible
Préstamo de criptomonedas
0 Fees
Usa tu cripto como garantía y pide otra en préstamo
Centro de préstamos
Centro de préstamos integral
Centro de patrimonio VIP
Planes de aumento patrimonial prémium
Gestión patrimonial privada
Asignación de activos prémium
Quant Fund
Estrategias cuantitativas de alto nivel
Staking
Haz staking de criptomonedas para ganar en productos PoS
Apalancamiento inteligente
New
Apalancamiento sin liquidación
Acuñación de GUSD
Acuña GUSD y gana rentabilidad de RWA
Larry Ellison desafía a Elon Musk: el magnate de 81 años que llegó a la cima mientras construía su nuevo matrimonio
En septiembre de 2025, cuando Larry Ellison se convirtió oficialmente en la persona más rica del mundo, superando a Elon Musk según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, pocos se percataron de que este logro reflejaba décadas de consistencia empresarial mientras otros perseguían nuevos horizontes. Con una fortuna que alcanzó los 393 mil millones de dólares, Ellison no solo dejó atrás al CEO de Tesla, quien se quedó con 385 mil millones, sino que también demostraba que la verdadera construcción de imperio requiere algo que Musk, con toda su visión futurista, había dejado de priorizar: enfoque prolongado. Meses después, en 2024, Ellison sorprendería nuevamente al mundo cuando se casó discretamente con Jolin Zhu, una mujer 47 años menor que él, redefiniendo una vez más lo que significa comenzar de cero a los 81 años.
De huérfano a rival silencioso de Elon Musk: cómo Ellison construyó donde otros esperaban
El camino de Larry Ellison hacia la riqueza no fue el de un emprendedor de espíritu libertario como Elon Musk. Nacido en 1944 en el Bronx, Nueva York, como hijo no deseado de una madre soltera de 19 años, Ellison experimentó un abandono temprano que lo marcó profundamente. Entregado a una tía en Chicago a los nueve meses de nacido, creció en una familia de recursos limitados. Su padre adoptivo era un empleado público modesto, lejos de la herencia empresarial que caracteriza a muchos magnates.
Ellison ingresó a la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, pero abandonó sus estudios en segundo año tras la muerte de su madre adoptiva. Intentó nuevamente en la Universidad de Chicago, pero apenas duró un semestre. A diferencia de Elon Musk, quien construyó su fortuna sobre narrativas atrevidas y cambios de industria, Ellison pasaría los siguientes años deambulando por Estados Unidos, trabajando en programación esporádica en Chicago antes de conducir hacia Berkeley, California, donde la contracultura y la tecnología emergente convivían. Para Ellison, Berkeley representaba libertad intelectual.
Lo que transformó su trayectoria fue un trabajo a principios de los años 70 en Ampex Corporation, una empresa de almacenamiento audiovisual. Allí, participó en un proyecto clasificado para la CIA: diseñar un sistema de base de datos eficiente con el nombre clave “Oracle”. Este contrato sembró la semilla que germinaría en su imperio.
En 1977, a los 32 años, Ellison junto a Bob Miner y Ed Oates invirtieron 2.000 dólares (1.200 de Ellison) para fundar Software Development Laboratories. La decisión fue calcular: desarrollar un sistema de base de datos comercial universal basado en el modelo relacional, llamado “Oracle”. Mientras Elon Musk perseguiría múltiples industrias—desde el dinero digital hasta la energía y el espacio—Ellison se enfocó obsesivamente en bases de datos.
En 1986, Oracle salió a bolsa en Nasdaq, iniciando su trayectoria de 40 años como piedra angular del software empresarial. Ellison no fue el inventor de la tecnología, pero fue de los primeros en comprender su valor comercial absoluto. De carácter rebelde y competitivo, ocupó casi todos los cargos ejecutivos. Fue presidente de 1978 a 1996, presidente del directorio de 1990 a 1992, y tras un accidente de surf en 1992 que casi le cuesta la vida, regresó con más energía aún.
La “victoria tardía” de la IA: cómo Oracle superó a Elon Musk en infraestructura donde Amazon y Microsoft fracasaban
Mientras Elon Musk se enfocaba en vehículos eléctricos, cohetes y redes sociales, Oracle parecía languidecer en la era de la computación en la nube. Amazon AWS y Microsoft Azure dominaban el mercado, dejando a Oracle rezagada. Pero en el verano de 2025, Oracle anunció una maniobra estratégica que cambiaría todo: despidos de miles de empleados en divisiones de hardware y software tradicional, simultáneamente invertía masivamente en centros de datos e infraestructura de IA.
El 10 de septiembre de 2025 llegó el disparo definitivo. Oracle anunció cuatro contratos por varios cientos de miles de millones de dólares, incluyendo una colaboración de 300 mil millones de dólares a cinco años con OpenAI. Las acciones se dispararon más del 40% en un solo día, el mayor aumento desde 1992. De repente, lo que parecía una “vieja empresa de software” se convirtió en el “caballo negro de la infraestructura de IA generativa”.
Gracias a su fortaleza histórica en bases de datos y su relación profunda con clientes empresariales, Oracle ocupaba ahora la posición perfecta cuando la IA explosionaba. Mientras Elon Musk manejaba xAI como proyecto paralelo a sus otras aventuras, Ellison había dedicado 48 años consecutivos a construir exactamente la infraestructura que la IA necesitaba. No era novedad. Era destino cumplido.
Cónyuge, aventura y disciplina: la vida personal del hombre que redefinió el matrimonio tardío
A los 81 años, Larry Ellison parecía tener todo: riqueza que superaba a Elon Musk, poder industrial reconocido globalmente, un legado empresarial de casi cinco décadas. Pero en 2024, sorprendió nuevamente al casarse con Jolin Zhu, una mujer de origen chino, 47 años menor que él. La noticia emergió de un documento de la Universidad de Michigan que mencionaba una donación conjunta de “Larry Ellison y su esposa Jolin”. Su nueva cónyuge, nacida en Shenyang, China, se graduó de la Universidad de Michigan, representando una nueva etapa personal para el magnate.
Algunos bromeaban en redes sociales que Ellison amaba surfear y también enamorarse con igual intensidad. Pero esta narrativa de “rebelde eterno” en asuntos amorosos escondía una disciplina más profunda. Mientras Elon Musk se distraía con relaciones públicas y cambios frecuentes de enfoque empresarial, Ellison combinaba pasión con rigor.
Su obsesión por el agua y el viento nunca desapareció. En 1992, casi muere surfeando, pero la adrenalina lo atrapó de por vida. Luego canalizó esa intensidad hacia la vela, apoyando al Oracle Team USA que protagonizó una épica remontada en la Copa América de 2013, ganando uno de los trofeos más codiciados en la historia del deporte. En 2018, fundó la liga de catamaranes de alta velocidad SailGP, atrayendo inversores como la actriz Anne Hathaway y el futbolista Mbappé.
El tenis era otra pasión. Revitalizó el torneo de Indian Wells en California, conocido como “el quinto Grand Slam”. Pero estos no eran simples hobbies de multimillonario. Eran la expresión física de una filosofía: la disciplina crea longevidad.
Un exejecutivo de una startup que trabajó con Ellison en los años 90 y 2000 mencionó en Quora que el magnate dedicaba varias horas diarias al ejercicio extremo. Rara vez bebía refrescos azucarados, solo agua y té verde. Controlaba obsesivamente su dieta. A los 81 años, lucía enérgico, “veinte años más joven que sus contemporáneos”, según observadores. Mientras Elon Musk proyectaba genio caótico, Ellison encarnaba consistencia disciplinada. Su nueva cónyuge, 47 años menor, era quizás la prueba más radical de que su fórmula funcionaba.
Familia corporativa y poder político: el imperio Ellison expande más allá de Silicon Valley
La riqueza de Ellison había transcendido lo individual para convertirse en dinastía familiar. Su hijo David Ellison compró recientemente Paramount Global, empresa matriz de CBS y MTV, por 8 mil millones de dólares, de los cuales 6 mil millones provinieron de fondos de la familia Ellison. Este movimiento marcaba la entrada de la familia Ellison en Hollywood, expandiendo su alcance desde Silicon Valley hacia la industria audiovisual.
Políticamente, Ellison también dejaba huella. Donante histórico del Partido Republicano, financió en 2015 la campaña presidencial de Marco Rubio. En 2022, contribuyó 150 millones de dólares al super PAC del senador Tim Scott de Carolina del Sur. En enero de 2025, apareció en la Casa Blanca junto al CEO de SoftBank Masayoshi Son y al CEO de OpenAI Sam Altman para anunciar la construcción de una red de centros de datos de IA de 500 mil millones de dólares, donde la tecnología de Oracle sería el núcleo. No era solo comercio; era poder institucionalizado.
Filantropía sin egos: el legado Ellison que evita alianzas colectivas
En 2010, Ellison firmó el “Giving Pledge”, comprometiéndose a donar al menos el 95% de su fortuna. Pero a diferencia de Bill Gates y Warren Buffett, rara vez participaba en iniciativas colectivas. En una entrevista con The New York Times, explicó que “valora su soledad y no desea ser influenciado por ideas externas”.
En 2016 donó 200 millones de dólares a la Universidad del Sur de California para crear un centro de investigación sobre cáncer. Recientemente, anunció que parte de su fortuna se destinará al Ellison Institute of Technology, fundado en colaboración con la Universidad de Oxford, para investigar salud, alimentación y clima. En redes sociales escribió: “Queremos diseñar una nueva generación de medicamentos que salven vidas, construir sistemas agrícolas de bajo costo y desarrollar energía limpia”.
La filantropía de Ellison reflejaba su personalidad: independencia radical, rechazo a las modas de moda, diseño personal de futuro. No quería ser parte de un consorcio de multimillonarios. Quería su propio legado, en sus términos.
El rebelde que superó a Elon Musk: consistencia contra carisma
A sus 81 años, Larry Ellison había alcanzado lo que pocos magnates logran: superar a Elon Musk en riqueza neta, mantener una empresa relevante durante 48 años a través de múltiples ciclos tecnológicos, y redefinir su vida personal al casarse con una cónyuge cuarenta y siete años menor. No fue el camino del genio disruptivo que Musk representaba. Fue el camino del obsesivo disciplinado.
Comenzó con un contrato de la CIA, construyó un imperio global de bases de datos, y en la era de la IA, se posicionó para una “remontada tardía” que otros consideraban imposible. Riqueza, poder, matrimonio tardío, deporte de alto rendimiento y filantropía personalizada: su vida nunca careció de tensión narrativa. Es el viejo “disruptor” de Silicon Valley, terco, combativo, nunca derrotado.
El trono de persona más rica del mundo quizás cambie nuevamente de dueño, pero por ahora, Ellison ha demostrado que en una era donde la IA lo transforma todo, los viejos titanes tecnológicos con visión clara y disciplina de acero siguen escribiendo el futuro. Mientras Elon Musk se dispersa entre múltiples imperios, Ellison consolidó el suyo. Y a los 81 años, con su nueva cónyuge a su lado, aún lucía como alguien recién comenzando.