Cuando el mercado anticipa que una cantidad de fondos de 2000 mil millones de dólares está a punto de explotar, los inversores institucionales enfrentan una disyuntiva: o exponen su identidad y aceptan la supervisión regulatoria, o se esconden en las sombras de la privacidad y renuncian a la certificación de cumplimiento.
Pero esta elección está siendo desafiada.
Una nueva idea tecnológica está emergiendo: usar pruebas de conocimiento cero (ZKP) para proteger la privacidad de los inversores y al mismo tiempo cumplir con los requisitos de KYC de estándares internacionales como MiCA. El protocolo Citadel está haciendo precisamente eso, manteniendo la información de identidad de los titulares en secreto, mientras que el proceso de verificación cumple completamente con el marco regulatorio de la Unión Europea.
Esto no es evadir la regulación. Al contrario, redefine los límites entre privacidad y cumplimiento mediante tecnologías criptográficas: puedes demostrar "cumplo con los requisitos" sin tener que decir "quién soy". Para los fondos institucionales, esto es como construir una fortaleza antes de la marea de liquidez de 2026, que pueda defenderse del riesgo y proteger la privacidad al mismo tiempo.
Lo crucial es si este tipo de soluciones puede realmente funcionar en escenarios prácticos, lo cual dependerá de la implementación específica. Pero desde la perspectiva tecnológica, la relación de oposición entre privacidad y cumplimiento se está resolviendo gradualmente.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Cuando el mercado anticipa que una cantidad de fondos de 2000 mil millones de dólares está a punto de explotar, los inversores institucionales enfrentan una disyuntiva: o exponen su identidad y aceptan la supervisión regulatoria, o se esconden en las sombras de la privacidad y renuncian a la certificación de cumplimiento.
Pero esta elección está siendo desafiada.
Una nueva idea tecnológica está emergiendo: usar pruebas de conocimiento cero (ZKP) para proteger la privacidad de los inversores y al mismo tiempo cumplir con los requisitos de KYC de estándares internacionales como MiCA. El protocolo Citadel está haciendo precisamente eso, manteniendo la información de identidad de los titulares en secreto, mientras que el proceso de verificación cumple completamente con el marco regulatorio de la Unión Europea.
Esto no es evadir la regulación. Al contrario, redefine los límites entre privacidad y cumplimiento mediante tecnologías criptográficas: puedes demostrar "cumplo con los requisitos" sin tener que decir "quién soy". Para los fondos institucionales, esto es como construir una fortaleza antes de la marea de liquidez de 2026, que pueda defenderse del riesgo y proteger la privacidad al mismo tiempo.
Lo crucial es si este tipo de soluciones puede realmente funcionar en escenarios prácticos, lo cual dependerá de la implementación específica. Pero desde la perspectiva tecnológica, la relación de oposición entre privacidad y cumplimiento se está resolviendo gradualmente.