Cada ciclo alcista, los memecoins siempre regresan con fuerza. Esto no es casualidad, sino una regla cíclica del mundo de las criptomonedas.
¿Y por qué? La tecnología no es la protagonista, el verdadero motor son tres palabras—emoción, cultura, consenso.
¿Dónde está la magia de los memecoins? Encenderse con bajo costo, un crecimiento exponencial en difusión, los tokens en la cadena son claros a simple vista, el consenso descentralizado difícil de ser suprimido por la racionalidad. Una vez que la cultura se acumula, intentar "persuadir racionalmente" es prácticamente inútil. En definitiva, los memecoins rompen las reglas del juego de las finanzas tradicionales—ese truco de "solo los insiders ganan dinero" aquí simplemente no funciona.
Son cultura y arte, también una apuesta por la naturaleza humana, y la forma más contagiosa de redistribución de la riqueza.
¿Cómo subirse? El truco es muy simple—solo copiar a los líderes, mantenerse alejado del ruido. Cada blockchain actúa por separado, enfocándose en las estrellas de su propio ecosistema. Los principales en el ecosistema de Binance, las principales monedas en ciertos exchanges líderes, y si miramos en toda la red, ese meme con la IP de la rana ya se ha convertido en un símbolo cultural difícil de desafiar.
¿Y qué pasará en 2026? Las altcoins sin una base de consenso serán eliminadas por el tiempo, mientras que las memecoins que realmente hayan acumulado cultura atraerán nuevamente capital.
¿La conclusión? Que algunos memes líderes vuelvan a su máximo histórico no es nada descabellado.
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Cada ciclo alcista, los memecoins siempre regresan con fuerza. Esto no es casualidad, sino una regla cíclica del mundo de las criptomonedas.
¿Y por qué? La tecnología no es la protagonista, el verdadero motor son tres palabras—emoción, cultura, consenso.
¿Dónde está la magia de los memecoins? Encenderse con bajo costo, un crecimiento exponencial en difusión, los tokens en la cadena son claros a simple vista, el consenso descentralizado difícil de ser suprimido por la racionalidad. Una vez que la cultura se acumula, intentar "persuadir racionalmente" es prácticamente inútil. En definitiva, los memecoins rompen las reglas del juego de las finanzas tradicionales—ese truco de "solo los insiders ganan dinero" aquí simplemente no funciona.
Son cultura y arte, también una apuesta por la naturaleza humana, y la forma más contagiosa de redistribución de la riqueza.
¿Cómo subirse? El truco es muy simple—solo copiar a los líderes, mantenerse alejado del ruido. Cada blockchain actúa por separado, enfocándose en las estrellas de su propio ecosistema. Los principales en el ecosistema de Binance, las principales monedas en ciertos exchanges líderes, y si miramos en toda la red, ese meme con la IP de la rana ya se ha convertido en un símbolo cultural difícil de desafiar.
¿Y qué pasará en 2026? Las altcoins sin una base de consenso serán eliminadas por el tiempo, mientras que las memecoins que realmente hayan acumulado cultura atraerán nuevamente capital.
¿La conclusión? Que algunos memes líderes vuelvan a su máximo histórico no es nada descabellado.