Ethereum está completando un cambio de identidad clave.
La señal más evidente proviene de los veteranos de Bitcoin. Cuando miles de millones de dólares en activos fluyen de BTC a ETH, esto no es solo un simple ajuste de capital, sino que el mercado está revalorando el valor de Ethereum. Los datos recientes son muy convincentes: en agosto de este año, el aumento mensual de Ethereum alcanzó el 25%, mientras que Bitcoin cayó un 5,3% en ese mismo período, reflejando un cambio profundo en las expectativas del mercado.
El dinero real de las instituciones es la mejor prueba. Según los informes financieros de las empresas que cotizan en bolsa, aproximadamente 10 empresas han incluido Ethereum en sus balances, con una participación que alcanza el 2,3% del total en circulación. Pero lo más importante es que su estrategia ha cambiado: ya no solo acumulan, sino que obtienen beneficios reales mediante la operación de nodos validadores y la participación en staking líquido. ¿Qué tan significativo es este cambio? Ethereum ha comenzado a poseer atributos similares a los de Bitcoin como reserva de valor, pero además cuenta con la capacidad de generar ingresos que Bitcoin simplemente no puede hacer. Las operaciones de instituciones como BitMine en agosto lo confirmaron: aumentaron su participación en ETH en un 105%, alcanzando un total de 3.38 mil millones de dólares.
El progreso técnico y las políticas favorables están en sintonía. La aprobación de la ley sobre stablecoins en Estados Unidos, la Ley GENIUS, ha brindado un apoyo institucional directo al ecosistema de Ethereum. Al mismo tiempo, la actitud de la SEC hacia los tokens de staking líquido también se está suavizando, lo que elimina uno de los principales obstáculos para las instituciones. De esta forma, la identidad de Ethereum se vuelve a iterar: pasa de ser solo una plataforma tecnológica a convertirse en un activo compuesto que cumple con los marcos regulatorios y que además puede generar expectativas de beneficios.
Las pruebas en datos ya son bastante claras. La posición en contratos de Ethereum ha alcanzado los 67,4 mil millones de dólares, muy cerca de los 84,7 mil millones de dólares de Bitcoin. Si esta tendencia continúa, la reequilibración de la estructura del mercado aún no ha terminado.
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Ethereum está completando un cambio de identidad clave.
La señal más evidente proviene de los veteranos de Bitcoin. Cuando miles de millones de dólares en activos fluyen de BTC a ETH, esto no es solo un simple ajuste de capital, sino que el mercado está revalorando el valor de Ethereum. Los datos recientes son muy convincentes: en agosto de este año, el aumento mensual de Ethereum alcanzó el 25%, mientras que Bitcoin cayó un 5,3% en ese mismo período, reflejando un cambio profundo en las expectativas del mercado.
El dinero real de las instituciones es la mejor prueba. Según los informes financieros de las empresas que cotizan en bolsa, aproximadamente 10 empresas han incluido Ethereum en sus balances, con una participación que alcanza el 2,3% del total en circulación. Pero lo más importante es que su estrategia ha cambiado: ya no solo acumulan, sino que obtienen beneficios reales mediante la operación de nodos validadores y la participación en staking líquido. ¿Qué tan significativo es este cambio? Ethereum ha comenzado a poseer atributos similares a los de Bitcoin como reserva de valor, pero además cuenta con la capacidad de generar ingresos que Bitcoin simplemente no puede hacer. Las operaciones de instituciones como BitMine en agosto lo confirmaron: aumentaron su participación en ETH en un 105%, alcanzando un total de 3.38 mil millones de dólares.
El progreso técnico y las políticas favorables están en sintonía. La aprobación de la ley sobre stablecoins en Estados Unidos, la Ley GENIUS, ha brindado un apoyo institucional directo al ecosistema de Ethereum. Al mismo tiempo, la actitud de la SEC hacia los tokens de staking líquido también se está suavizando, lo que elimina uno de los principales obstáculos para las instituciones. De esta forma, la identidad de Ethereum se vuelve a iterar: pasa de ser solo una plataforma tecnológica a convertirse en un activo compuesto que cumple con los marcos regulatorios y que además puede generar expectativas de beneficios.
Las pruebas en datos ya son bastante claras. La posición en contratos de Ethereum ha alcanzado los 67,4 mil millones de dólares, muy cerca de los 84,7 mil millones de dólares de Bitcoin. Si esta tendencia continúa, la reequilibración de la estructura del mercado aún no ha terminado.