#我的2026第一条帖 ¡Reapertura en Corea del Sur! ¿Después de 9 años, el mapa de criptomonedas en Asia Oriental experimenta un gran cambio?
Un borrador de nueva regulación del Comité de Servicios Financieros de Corea (FSC) está haciendo que el flujo de fondos hacia el mercado de criptomonedas en Asia comience a cambiar. El fenómeno conocido como la “prima de kimchi”, característico del mercado de criptomonedas en Corea, podría tener que interpretarse de una manera diferente en el futuro. El Comité de Servicios Financieros de Corea acaba de proponer una nueva directriz que permite a las empresas cotizadas y a las instituciones de inversión profesional invertir hasta un 5% de su capital en criptomonedas cada año. Se espera que esta política se apruebe a principios de 2026, y las empresas podrán comenzar a actuar incluso este año. El mercado ha reaccionado rápidamente, entendiendo que esto podría significar que aproximadamente 3500 empresas coreanas, desde gigantes tecnológicos hasta instituciones financieras, se convertirán en nuevos actores en el mercado de criptomonedas. Rompiendo el hielo después de nueve años Retrocedamos a 2017, cuando el gobierno de Corea prohibió completamente que las empresas invirtieran en criptomonedas. Ese año, los inversores minoristas en Corea entraron en masa en el mercado de criptomonedas, y el gobierno temía que los fondos empresariales alimentaran una burbuja, por lo que emitió una prohibición que bloqueó a las instituciones. Han pasado nueve años, y ahora la política en Corea está dando un giro de 180 grados. ¿Por qué ahora se permite la inversión? La respuesta está en la estrategia de crecimiento económico de 2026 de Corea. Los activos criptográficos han sido oficialmente incorporados en el plan económico nacional, y los responsables de la formulación de políticas se han dado cuenta de que, si no relajan las restricciones, las empresas tecnológicas coreanas quedarán completamente rezagadas en esta competencia global. Observa las acciones de los vecinos de Corea: Japón ya permite que las firmas de capital de riesgo posean directamente activos criptográficos, y Hong Kong también está promoviendo activamente fondos criptográficos institucionalizados. Cuando gigantes tecnológicos coreanos como Naver y Kakao se expanden en el campo de Web3, pero están limitados por las políticas nacionales, claramente no es la situación que Corea desea ver. La autoridad reguladora financiera de Corea finalmente comprende que, en lugar de enviar fondos al extranjero, es mejor establecer un sistema de cumplimiento propio. El poder del 5% Este límite del 5% puede parecer conservador, pero su significado va mucho más allá del número en sí. Hagamos un cálculo: tomando como ejemplo a Naver, gigante de internet en Corea, su capital social es de aproximadamente 27 billones de won coreanos, unos 184 mil millones de dólares. Si se asigna el máximo del 5%, la escala de inversión de una sola gran empresa tecnológica sería suficiente para influir de manera sustancial en la liquidez de los principales activos criptográficos. Esto no es solo un juego de números. Cuando los activos criptográficos pueden aparecer de manera legal en los informes financieros de las empresas, y cuando los fondos institucionales pueden entrar y salir de manera segura a través de las cinco principales plataformas de intercambio reguladas, la lógica subyacente del mercado cambiará. Ya hay señales de que esto está ocurriendo. El Comité de Servicios Financieros de Corea está estudiando la posible aprobación de un ETF de Bitcoin spot. Una vez que la inversión empresarial en activos criptográficos se normalice, la introducción de ETFs será casi inevitable. Un nuevo campo de batalla en Asia Oriental Mirando a nivel global, el mapa regulatorio de 2025 presenta una interesante diversificación. La SEC de EE. UU. continúa presionando en el ámbito DeFi, y el marco regulatorio en Europa se vuelve cada vez más estricto. La política abierta de Corea contrasta claramente con esto, convirtiéndose en un evento emblemático en la región de Asia. ¿Podría esto desencadenar una reacción en cadena? Cuando los fondos de las empresas coreanas comiencen a fluir hacia el mercado de criptomonedas, ¿acelerarán los países del sudeste asiático y otras economías la creación de sus propios estándares institucionales? Asia se está convirtiendo en un nuevo campo de batalla en el mundo de las criptomonedas. La regulación avanzada en Japón, la postura activa de Hong Kong y la apertura en Corea parecen estar formando una especie de entendimiento tácito: en lugar de resistirse, es mejor guiar y aprovechar esta ola tecnológica. Este cambio en las políticas regionales podría reconfigurar la dirección del flujo de fondos criptográficos a nivel mundial en los próximos años. La era de las grandes capitalizaciones Es importante destacar que la nueva regulación en Corea solo permite invertir en los 20 activos criptográficos con mayor valor de mercado. Esto significa que los fondos se concentrarán en activos principales como BTC, ETH, etc. Para las altcoins, esto puede ser una mala noticia. Cuando los fondos institucionales se convierten en una fuerza importante en el mercado, su apetito por el riesgo dominará el flujo de fondos. Los activos con gran capitalización, alta liquidez y claridad regulatoria serán los preferidos, mientras que las monedas de menor capitalización podrían ver reducirse aún más sus oportunidades de supervivencia. Esto no es simplemente una cuestión de “los grandes siempre ganan”, sino una manifestación inevitable del proceso de institucionalización. Para los inversores minoristas, esto significa que deben reevaluar sus carteras: aquellas altcoins que antes estaban en auge podrían tener más dificultades para captar fondos en el futuro. La política en Corea es como una piedra arrojada en un lago tranquilo, y las ondas ya comienzan a expandirse. Un funcionario del FSC ha declarado con cautela que “las reglas aún están en perfeccionamiento”. Pero las expectativas del mercado ya están claras: 3500 empresas, incluso si solo una parte utiliza este límite del 5%, traerán un flujo de fondos sin precedentes. “¿Podrá esta entrada de fondos institucionales en Corea desencadenar la próxima ronda de reevaluación de precios?” No hay una respuesta definitiva, pero lo que sí es seguro es que la balanza del mercado se está inclinando. El mundo de las criptomonedas está pasando de una era de caos a una de institucionalización. La apertura en Corea es un paso importante en este proceso, pero no el final. Cuando los informes financieros comiencen a incluir activos criptográficos, y cuando los fondos institucionales sean una parte esencial del comercio diario, el mercado ya no será el mismo. Y nosotros, somos testigos de esta transformación.
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#我的2026第一条帖 ¡Reapertura en Corea del Sur! ¿Después de 9 años, el mapa de criptomonedas en Asia Oriental experimenta un gran cambio?
Un borrador de nueva regulación del Comité de Servicios Financieros de Corea (FSC) está haciendo que el flujo de fondos hacia el mercado de criptomonedas en Asia comience a cambiar. El fenómeno conocido como la “prima de kimchi”, característico del mercado de criptomonedas en Corea, podría tener que interpretarse de una manera diferente en el futuro.
El Comité de Servicios Financieros de Corea acaba de proponer una nueva directriz que permite a las empresas cotizadas y a las instituciones de inversión profesional invertir hasta un 5% de su capital en criptomonedas cada año. Se espera que esta política se apruebe a principios de 2026, y las empresas podrán comenzar a actuar incluso este año. El mercado ha reaccionado rápidamente, entendiendo que esto podría significar que aproximadamente 3500 empresas coreanas, desde gigantes tecnológicos hasta instituciones financieras, se convertirán en nuevos actores en el mercado de criptomonedas.
Rompiendo el hielo después de nueve años
Retrocedamos a 2017, cuando el gobierno de Corea prohibió completamente que las empresas invirtieran en criptomonedas. Ese año, los inversores minoristas en Corea entraron en masa en el mercado de criptomonedas, y el gobierno temía que los fondos empresariales alimentaran una burbuja, por lo que emitió una prohibición que bloqueó a las instituciones. Han pasado nueve años, y ahora la política en Corea está dando un giro de 180 grados. ¿Por qué ahora se permite la inversión? La respuesta está en la estrategia de crecimiento económico de 2026 de Corea. Los activos criptográficos han sido oficialmente incorporados en el plan económico nacional, y los responsables de la formulación de políticas se han dado cuenta de que, si no relajan las restricciones, las empresas tecnológicas coreanas quedarán completamente rezagadas en esta competencia global. Observa las acciones de los vecinos de Corea: Japón ya permite que las firmas de capital de riesgo posean directamente activos criptográficos, y Hong Kong también está promoviendo activamente fondos criptográficos institucionalizados. Cuando gigantes tecnológicos coreanos como Naver y Kakao se expanden en el campo de Web3, pero están limitados por las políticas nacionales, claramente no es la situación que Corea desea ver. La autoridad reguladora financiera de Corea finalmente comprende que, en lugar de enviar fondos al extranjero, es mejor establecer un sistema de cumplimiento propio.
El poder del 5%
Este límite del 5% puede parecer conservador, pero su significado va mucho más allá del número en sí. Hagamos un cálculo: tomando como ejemplo a Naver, gigante de internet en Corea, su capital social es de aproximadamente 27 billones de won coreanos, unos 184 mil millones de dólares. Si se asigna el máximo del 5%, la escala de inversión de una sola gran empresa tecnológica sería suficiente para influir de manera sustancial en la liquidez de los principales activos criptográficos. Esto no es solo un juego de números. Cuando los activos criptográficos pueden aparecer de manera legal en los informes financieros de las empresas, y cuando los fondos institucionales pueden entrar y salir de manera segura a través de las cinco principales plataformas de intercambio reguladas, la lógica subyacente del mercado cambiará. Ya hay señales de que esto está ocurriendo. El Comité de Servicios Financieros de Corea está estudiando la posible aprobación de un ETF de Bitcoin spot. Una vez que la inversión empresarial en activos criptográficos se normalice, la introducción de ETFs será casi inevitable.
Un nuevo campo de batalla en Asia Oriental
Mirando a nivel global, el mapa regulatorio de 2025 presenta una interesante diversificación. La SEC de EE. UU. continúa presionando en el ámbito DeFi, y el marco regulatorio en Europa se vuelve cada vez más estricto. La política abierta de Corea contrasta claramente con esto, convirtiéndose en un evento emblemático en la región de Asia. ¿Podría esto desencadenar una reacción en cadena? Cuando los fondos de las empresas coreanas comiencen a fluir hacia el mercado de criptomonedas, ¿acelerarán los países del sudeste asiático y otras economías la creación de sus propios estándares institucionales? Asia se está convirtiendo en un nuevo campo de batalla en el mundo de las criptomonedas. La regulación avanzada en Japón, la postura activa de Hong Kong y la apertura en Corea parecen estar formando una especie de entendimiento tácito: en lugar de resistirse, es mejor guiar y aprovechar esta ola tecnológica. Este cambio en las políticas regionales podría reconfigurar la dirección del flujo de fondos criptográficos a nivel mundial en los próximos años.
La era de las grandes capitalizaciones
Es importante destacar que la nueva regulación en Corea solo permite invertir en los 20 activos criptográficos con mayor valor de mercado. Esto significa que los fondos se concentrarán en activos principales como BTC, ETH, etc. Para las altcoins, esto puede ser una mala noticia. Cuando los fondos institucionales se convierten en una fuerza importante en el mercado, su apetito por el riesgo dominará el flujo de fondos. Los activos con gran capitalización, alta liquidez y claridad regulatoria serán los preferidos, mientras que las monedas de menor capitalización podrían ver reducirse aún más sus oportunidades de supervivencia. Esto no es simplemente una cuestión de “los grandes siempre ganan”, sino una manifestación inevitable del proceso de institucionalización. Para los inversores minoristas, esto significa que deben reevaluar sus carteras: aquellas altcoins que antes estaban en auge podrían tener más dificultades para captar fondos en el futuro.
La política en Corea es como una piedra arrojada en un lago tranquilo, y las ondas ya comienzan a expandirse. Un funcionario del FSC ha declarado con cautela que “las reglas aún están en perfeccionamiento”. Pero las expectativas del mercado ya están claras: 3500 empresas, incluso si solo una parte utiliza este límite del 5%, traerán un flujo de fondos sin precedentes.
“¿Podrá esta entrada de fondos institucionales en Corea desencadenar la próxima ronda de reevaluación de precios?” No hay una respuesta definitiva, pero lo que sí es seguro es que la balanza del mercado se está inclinando. El mundo de las criptomonedas está pasando de una era de caos a una de institucionalización. La apertura en Corea es un paso importante en este proceso, pero no el final. Cuando los informes financieros comiencen a incluir activos criptográficos, y cuando los fondos institucionales sean una parte esencial del comercio diario, el mercado ya no será el mismo. Y nosotros, somos testigos de esta transformación.