Mientras el año 2025 se acerca a su fin, los inversores miran con gran curiosidad las oportunidades de inversión que 2026 puede ofrecer en el mercado del oro. El año pasado experimentó saltos enormes que llevaron los precios a niveles nunca antes vistos, pero la verdadera pregunta ahora es: ¿continuará esta tendencia alcista o estamos entrando en una fase de estabilización?
El consenso del mercado: las expectativas del precio del oro apuntan hacia arriba
Las mayores bancos de inversión mundiales coinciden en una visión unificada: 2026 será el año del oro. HSBC pronosticó que los precios alcanzarán 5000 dólares por onza en la primera mitad de 2026, con un promedio anual de 4600 dólares, un aumento notable respecto al promedio de 3455 dólares en 2025.
Las expectativas de Bank of America confirman esta tendencia, elevando su pronóstico para alcanzar 5000 dólares como nivel máximo potencial, con un promedio de 4400 dólares para el año. Goldman Sachs no se quedó atrás, ajustando su previsión a 4900 dólares por onza, mientras que J.P. Morgan proyecta una cifra más audaz de 5055 dólares para mediados de 2026.
El rango más común entre los analistas se sitúa entre 4800 y 5000 dólares como posible pico durante el año, con un promedio que oscila entre 4200 y 4800 dólares.
Los factores que impulsan: ¿por qué sube el oro?
1- La enorme demanda de inversión
Las cifras hablan por sí mismas. El Consejo Mundial del Oro indicó que la demanda total en el segundo trimestre de 2025 alcanzó las 1249 toneladas por un valor de 132 mil millones de dólares, un aumento del 45% interanual.
Pero lo más destacado son las entradas en fondos cotizados en bolsa (ETFs) de oro, que registraron 21 mil millones de dólares solo en la primera mitad de 2025, elevando los activos gestionados a 472 mil millones de dólares y las participaciones a 3838 toneladas. Esto se acerca a un pico histórico estimado en 3929 toneladas, reflejando una confianza creciente en el metal amarillo como refugio seguro.
2- Los bancos centrales no se detienen
El aumento en las compras de oro por parte de los bancos centrales se ha convertido en una tendencia clara. Solo en el primer trimestre de 2025, añadieron 244 toneladas, un dato un 24% superior al promedio trimestral de los últimos cinco años.
Las cifras muestran un cambio estratégico profundo: la proporción de bancos centrales con reservas en oro pasó del 37% en 2024 al 44% en 2025. China continuó comprando de manera regular, añadiendo más de 65 toneladas, mientras Turquía e India aumentaron sus reservas de manera significativa.
3- La escasez de oferta real
Aunque la producción minera registró 856 toneladas en el primer trimestre de 2025, esto no fue suficiente para cerrar la brecha creciente entre demanda y oferta. Lo más preocupante es que el oro reciclado disminuyó un 1% en ese período, ya que los propietarios prefieren mantenerlo a la espera de precios más altos.
Los costos de minería también aumentan rápidamente. El costo medio de extracción global alcanzó aproximadamente 1470 dólares por onza a mediados de 2025, el nivel más alto en una década, lo que significa que cualquier aumento en la producción será lento y muy costoso.
El contexto económico: un entorno ideal para el ascenso
La política monetaria acomodaticia
La Reserva Federal de EE. UU. redujo las tasas de interés en 25 puntos básicos en octubre de 2025, llevándolas a un rango de 3.75-4.00%. Las expectativas del mercado indican una reducción adicional de 25 puntos básicos en diciembre de 2025. Los informes de BlackRock sugieren que la tasa podría bajar a 3.4% para finales de 2026 en un escenario moderado.
Esta caída en los rendimientos reales reduce el costo de oportunidad de mantener oro, aumentando su atractivo como activo de cobertura.
El dólar débil y la deuda en aumento
El índice del dólar cayó un 7.64% desde su pico en principios de 2025 hasta el 21 de noviembre de 2025. Los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años bajaron del 4.6% en el primer trimestre al 4.07% en noviembre de 2025.
La deuda pública global superó el 100% del PIB, según el FMI. Esto impulsa a los inversores a buscar refugio seguro, y el oro llena perfectamente ese vacío.
Las tensiones geopolíticas respaldan la demanda
Los conflictos comerciales entre Estados Unidos y China, además de las tensiones en Oriente Medio, aumentaron la demanda de oro en un 7% interanual. Las transacciones a mediados de octubre de 2025 superaron los 4381 dólares por onza, estableciendo un nuevo récord.
Oriente Medio: un ámbito regional de oportunidades
Los bancos centrales del Golfo y de países árabes comenzaron a reforzar sus reservas de oro. Si el precio global alcanza los 5000 dólares por onza en 2026:
En Arabia Saudita: el precio de la onza podría llegar a aproximadamente 18750 a 19000 riales saudíes (a una tasa de cambio de 3.75-3.80)
En Emiratos Árabes Unidos: la conversión podría dar 18375 a 19000 dirhams por onza
En Egipto: las expectativas apuntan a unos 522,580 libras egipcias por onza, un aumento de hasta 158.46% respecto a los precios actuales
Los vientos en contra: riesgos de corrección
A pesar del optimismo generalizado, existen advertencias que no se pueden ignorar. HSBC señaló la posibilidad de una corrección hacia los 4200 dólares por onza en la segunda mitad de 2026 si los inversores comienzan a tomar ganancias, aunque descartó una caída por debajo de 3800 dólares a menos que ocurra una verdadera crisis económica.
Goldman Sachs también advirtió que mantener los precios por encima de 4800 dólares podría someterse a una “prueba de credibilidad de precios”, especialmente si la demanda industrial se debilita.
Análisis técnico: señales neutrales actualmente
El oro cerró el 21 de noviembre de 2025 en 4065.01 dólares por onza. El precio se mantiene por encima de la línea de tendencia alcista principal que conecta los mínimos en torno a 4050 dólares.
El índice de fuerza relativa (RSI) se estabilizó en 50, indicando una situación de total neutralidad en el mercado sin una tendencia clara. El MACD permanece por encima de cero, confirmando que la tendencia general sigue siendo alcista.
Niveles clave:
Soporte: 4000 dólares (zona decisiva)
Primera resistencia: 4200 dólares
Segunda resistencia: 4400 dólares y luego 4680 dólares
El escenario esperado en el corto plazo indica una negociación en un rango lateral con tendencia alcista entre 4000 y 4220 dólares, manteniendo la visión positiva mientras el precio permanezca por encima de la línea de tendencia principal.
Conclusión: 2026 en juego
Las expectativas del precio del oro para 2026 dependen de un delicado equilibrio entre factores de apoyo y posibles riesgos. Si los rendimientos reales continúan bajando y el dólar se debilita, el oro logrará alcanzar nuevos máximos históricos cerca de 5000 dólares por onza.
Pero si la confianza en los mercados financieros se recupera gradualmente y la inflación cae drásticamente, el oro podría estabilizarse en niveles inferiores. Los inversores deben vigilar cuidadosamente las decisiones de los bancos centrales y los datos económicos, especialmente las tasas de interés reales y las presiones sobre las principales monedas, para prever la trayectoria real del metal precioso en los próximos meses.
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El viaje del oro hacia los 5000 dólares: ¿Nos espera un año récord en 2026?
Mientras el año 2025 se acerca a su fin, los inversores miran con gran curiosidad las oportunidades de inversión que 2026 puede ofrecer en el mercado del oro. El año pasado experimentó saltos enormes que llevaron los precios a niveles nunca antes vistos, pero la verdadera pregunta ahora es: ¿continuará esta tendencia alcista o estamos entrando en una fase de estabilización?
El consenso del mercado: las expectativas del precio del oro apuntan hacia arriba
Las mayores bancos de inversión mundiales coinciden en una visión unificada: 2026 será el año del oro. HSBC pronosticó que los precios alcanzarán 5000 dólares por onza en la primera mitad de 2026, con un promedio anual de 4600 dólares, un aumento notable respecto al promedio de 3455 dólares en 2025.
Las expectativas de Bank of America confirman esta tendencia, elevando su pronóstico para alcanzar 5000 dólares como nivel máximo potencial, con un promedio de 4400 dólares para el año. Goldman Sachs no se quedó atrás, ajustando su previsión a 4900 dólares por onza, mientras que J.P. Morgan proyecta una cifra más audaz de 5055 dólares para mediados de 2026.
El rango más común entre los analistas se sitúa entre 4800 y 5000 dólares como posible pico durante el año, con un promedio que oscila entre 4200 y 4800 dólares.
Los factores que impulsan: ¿por qué sube el oro?
1- La enorme demanda de inversión
Las cifras hablan por sí mismas. El Consejo Mundial del Oro indicó que la demanda total en el segundo trimestre de 2025 alcanzó las 1249 toneladas por un valor de 132 mil millones de dólares, un aumento del 45% interanual.
Pero lo más destacado son las entradas en fondos cotizados en bolsa (ETFs) de oro, que registraron 21 mil millones de dólares solo en la primera mitad de 2025, elevando los activos gestionados a 472 mil millones de dólares y las participaciones a 3838 toneladas. Esto se acerca a un pico histórico estimado en 3929 toneladas, reflejando una confianza creciente en el metal amarillo como refugio seguro.
2- Los bancos centrales no se detienen
El aumento en las compras de oro por parte de los bancos centrales se ha convertido en una tendencia clara. Solo en el primer trimestre de 2025, añadieron 244 toneladas, un dato un 24% superior al promedio trimestral de los últimos cinco años.
Las cifras muestran un cambio estratégico profundo: la proporción de bancos centrales con reservas en oro pasó del 37% en 2024 al 44% en 2025. China continuó comprando de manera regular, añadiendo más de 65 toneladas, mientras Turquía e India aumentaron sus reservas de manera significativa.
3- La escasez de oferta real
Aunque la producción minera registró 856 toneladas en el primer trimestre de 2025, esto no fue suficiente para cerrar la brecha creciente entre demanda y oferta. Lo más preocupante es que el oro reciclado disminuyó un 1% en ese período, ya que los propietarios prefieren mantenerlo a la espera de precios más altos.
Los costos de minería también aumentan rápidamente. El costo medio de extracción global alcanzó aproximadamente 1470 dólares por onza a mediados de 2025, el nivel más alto en una década, lo que significa que cualquier aumento en la producción será lento y muy costoso.
El contexto económico: un entorno ideal para el ascenso
La política monetaria acomodaticia
La Reserva Federal de EE. UU. redujo las tasas de interés en 25 puntos básicos en octubre de 2025, llevándolas a un rango de 3.75-4.00%. Las expectativas del mercado indican una reducción adicional de 25 puntos básicos en diciembre de 2025. Los informes de BlackRock sugieren que la tasa podría bajar a 3.4% para finales de 2026 en un escenario moderado.
Esta caída en los rendimientos reales reduce el costo de oportunidad de mantener oro, aumentando su atractivo como activo de cobertura.
El dólar débil y la deuda en aumento
El índice del dólar cayó un 7.64% desde su pico en principios de 2025 hasta el 21 de noviembre de 2025. Los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años bajaron del 4.6% en el primer trimestre al 4.07% en noviembre de 2025.
La deuda pública global superó el 100% del PIB, según el FMI. Esto impulsa a los inversores a buscar refugio seguro, y el oro llena perfectamente ese vacío.
Las tensiones geopolíticas respaldan la demanda
Los conflictos comerciales entre Estados Unidos y China, además de las tensiones en Oriente Medio, aumentaron la demanda de oro en un 7% interanual. Las transacciones a mediados de octubre de 2025 superaron los 4381 dólares por onza, estableciendo un nuevo récord.
Oriente Medio: un ámbito regional de oportunidades
Los bancos centrales del Golfo y de países árabes comenzaron a reforzar sus reservas de oro. Si el precio global alcanza los 5000 dólares por onza en 2026:
Los vientos en contra: riesgos de corrección
A pesar del optimismo generalizado, existen advertencias que no se pueden ignorar. HSBC señaló la posibilidad de una corrección hacia los 4200 dólares por onza en la segunda mitad de 2026 si los inversores comienzan a tomar ganancias, aunque descartó una caída por debajo de 3800 dólares a menos que ocurra una verdadera crisis económica.
Goldman Sachs también advirtió que mantener los precios por encima de 4800 dólares podría someterse a una “prueba de credibilidad de precios”, especialmente si la demanda industrial se debilita.
Análisis técnico: señales neutrales actualmente
El oro cerró el 21 de noviembre de 2025 en 4065.01 dólares por onza. El precio se mantiene por encima de la línea de tendencia alcista principal que conecta los mínimos en torno a 4050 dólares.
El índice de fuerza relativa (RSI) se estabilizó en 50, indicando una situación de total neutralidad en el mercado sin una tendencia clara. El MACD permanece por encima de cero, confirmando que la tendencia general sigue siendo alcista.
Niveles clave:
El escenario esperado en el corto plazo indica una negociación en un rango lateral con tendencia alcista entre 4000 y 4220 dólares, manteniendo la visión positiva mientras el precio permanezca por encima de la línea de tendencia principal.
Conclusión: 2026 en juego
Las expectativas del precio del oro para 2026 dependen de un delicado equilibrio entre factores de apoyo y posibles riesgos. Si los rendimientos reales continúan bajando y el dólar se debilita, el oro logrará alcanzar nuevos máximos históricos cerca de 5000 dólares por onza.
Pero si la confianza en los mercados financieros se recupera gradualmente y la inflación cae drásticamente, el oro podría estabilizarse en niveles inferiores. Los inversores deben vigilar cuidadosamente las decisiones de los bancos centrales y los datos económicos, especialmente las tasas de interés reales y las presiones sobre las principales monedas, para prever la trayectoria real del metal precioso en los próximos meses.