Los precios del oro experimentaron desarrollos notables durante 2025, alcanzando un máximo histórico que superó los 4381 dólares por onza en octubre, antes de experimentar una corrección relativa, lo que plantea preguntas sobre la trayectoria esperada de los precios para el próximo año. El análisis exhaustivo de los factores económicos y políticos proporciona una guía clara sobre las tendencias potenciales del precio del oro en 2026.
Rendimiento fuerte e indicadores positivos
El precio medio del oro durante 2025 fue de aproximadamente 3455 dólares por onza, lo que refleja un aumento sustancial en comparación con años anteriores. El valor total del mercado de la demanda superó los 132 mil millones de dólares en el segundo trimestre del año, con un incremento del 45% respecto al mismo período de 2024.
Los factores de apoyo se centraron en varias áreas principales: primero, la demanda de inversión en aumento, que alcanzó las 1249 toneladas en el segundo trimestre con un crecimiento del 3% anual. En segundo lugar, los fondos cotizados en bolsa de oro lograron flujos excepcionales, elevando los activos gestionados a 472 mil millones de dólares y las participaciones a 3838 toneladas. En tercer lugar, el aumento en las compras de bancos centrales en un 24% por encima del promedio trimestral de los cinco años anteriores.
Papel de los bancos centrales mundiales
Los bancos centrales del mundo constituyeron un pilar fuerte para apoyar la demanda, añadiendo 244 toneladas solo en el primer trimestre de 2025. La proporción de bancos centrales que mantienen reservas de oro fue del 44% del total de bancos mundiales, frente al 37% en 2024.
China, Turquía e India lideraron la lista de compradores, con el Banco Popular de China agregando más de 65 toneladas en seis meses. Esta tendencia refleja un interés creciente en diversificar las reservas lejos del dólar estadounidense, especialmente en mercados emergentes.
Oferta y demanda: desequilibrio persistente
La producción minera alcanzó un récord de 856 toneladas en el primer trimestre de 2025, aunque este aumento se mantuvo limitado a solo un 1% de crecimiento interanual. Por otro lado, el oro reciclado disminuyó un 1%, ya que muchos propietarios prefirieron mantener sus posesiones anticipando mayores aumentos.
Esta escasez de oferta se atribuye a los costos operativos en aumento, con un costo medio de extracción global de aproximadamente 1470 dólares por onza a mediados de 2025, el nivel más alto en una década. Esta realidad limita la capacidad de aumentar rápidamente la producción, profundizando la brecha entre oferta y demanda.
Política monetaria y tasas de interés
La Reserva Federal de EE. UU. redujo las tasas de interés en 25 puntos básicos en octubre de 2025, llevándolas a un rango del 3.75%-4.00%, siendo esta la segunda reducción desde diciembre de 2024. Las expectativas de los operadores indican una posible reducción adicional de 25 puntos en la reunión de diciembre.
Informes de BlackRock proyectan que la Fed podría apuntar a una tasa de interés de aproximadamente el 3.4% para finales de 2026 en un escenario moderado. Estas reducciones de tasas benefician positivamente al precio del oro, ya que disminuyen el costo de oportunidad de los activos que no generan rendimientos.
Grandes bancos centrales y sus diferentes enfoques
Mientras que la Reserva Federal estadounidense adoptó una política de flexibilización, el Banco Central Europeo continuó con una postura más restrictiva. El Banco de Japón mantuvo su postura acomodaticia conocida. Estas diferencias crearon un entorno económico volátil que aumentó la atracción de los metales preciosos como refugio seguro.
Inflación y deuda global
El Fondo Monetario Internacional advirtió que la deuda pública mundial superó el 100% del PIB. El Banco Mundial estimó un aumento en los precios del oro del 35% durante 2025, con una relativa estabilidad en 2026, manteniendo los precios elevados.
Datos de Bloomberg Economics muestran que aproximadamente el 42% de los fondos de cobertura principales fortalecieron sus posiciones en oro durante el tercer trimestre de 2025, intentando cubrirse contra riesgos financieros a largo plazo.
Geopolítica y demanda de refugios seguros
Los conflictos comerciales y las tensiones regionales contribuyeron a un aumento en la demanda de oro del 7% interanual, según Reuters. Cuando aumentaron las preocupaciones sobre Taiwán y el suministro de energía, los precios subieron por encima de los 3400 dólares, superando los 4300 dólares posteriormente en octubre.
Dólar y rendimientos reales
El índice del dólar cayó aproximadamente un 7.64% desde su pico a principios de año hasta noviembre de 2025. Los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años bajaron del 4.6% en el primer trimestre al 4.07% en noviembre de 2025.
Este doble descenso en el valor del dólar y en los rendimientos refleja un fuerte apoyo a la demanda institucional de oro, ya que los inversores buscan equilibrar sus carteras alejándose de los activos en dólares.
Expectativas de las principales instituciones financieras para el precio del oro en 2026
HSBC: pronostica que el oro alcanzará los 5000 dólares por onza en la primera mitad de 2026, con un promedio anual de 4600 dólares, frente a un promedio de 3455 dólares en 2025.
Bank of America: elevó sus expectativas a 5000 dólares como pico potencial, con un promedio esperado de 4400 dólares, advirtiendo sobre posibles correcciones a corto plazo.
Goldman Sachs: ajustó sus previsiones a 4900 dólares por onza, señalando fuertes flujos hacia fondos cotizados en oro.
J.P. Morgan: pronostica que el oro llegará a 5055 dólares a mediados de 2026.
Estas expectativas convergen en un rango entre 4800 y 5000 dólares como pico potencial, con un promedio esperado entre 4200 y 4800 dólares.
Rango de precios y escenarios de corrección
Los análisis advierten sobre una posible corrección hacia los 4200 dólares por onza en la segunda mitad de 2026 si los inversores optan por tomar ganancias. Sin embargo, HSBC descarta una caída por debajo de los 3800 dólares a menos que ocurra un shock económico importante.
Goldman Sachs señala que mantener los precios por encima de 4800 dólares podría poner a prueba la “credibilidad del precio” del mercado. Los analistas de J.P. Morgan y Deutsche Bank coinciden en que el oro ha entrado en una nueva zona de precios difícil de romper a la baja, gracias a un cambio estratégico en la percepción de los inversores hacia él como un activo a largo plazo.
Perspectivas regionales en Oriente Medio
Los bancos centrales de Oriente Medio aumentaron sus reservas de oro, con el Banco Central de Egipto añadiendo una tonelada y Qatar tres toneladas en el primer trimestre de 2025.
En Egipto: el precio del oro podría llegar a aproximadamente 522,580 libras egipcias por onza, con un aumento del 158.46% según CoinCodex.
En Arabia Saudita: si el precio de la onza se acerca a 5000 dólares, el precio podría estar entre 18,750 y 19,000 riales saudíes.
En Emiratos Árabes Unidos: bajo la misma hipótesis, el precio podría alcanzar entre 18,375 y 19,000 dirhams emiratíes por onza.
Estas estimaciones son aproximadas y dependen de la estabilidad de los tipos de cambio y la continuidad de la demanda global.
Indicadores técnicos y tendencias a corto plazo
El 21 de noviembre de 2025, el precio del oro cerró en 4065.01 dólares, tras tocar un máximo de 4381.44 dólares el 20 de octubre. El precio rompió la línea de tendencia alcista en el marco diario, pero mantiene la línea de tendencia principal que conecta los mínimos alrededor de 4050 dólares.
Se observa un soporte fuerte en torno a los 4000 dólares, y si se rompe con un cierre diario claro, el precio podría buscar la zona de 3800 (50% de retroceso de Fibonacci). Por arriba, 4200 dólares es la primera resistencia fuerte, y su ruptura abriría camino hacia 4400 y 4680 dólares.
El índice de fuerza relativa (RSI) se mantiene en 50, reflejando una mercado neutral y un equilibrio entre presiones de compra y venta. El indicador MACD permanece por encima de cero, confirmando que la tendencia general sigue siendo alcista.
El análisis técnico sugiere que el oro continuará operando en un rango lateral con sesgo alcista entre 4000 y 4220 dólares en el corto plazo, manteniendo la visión positiva mientras el precio esté por encima de la línea de tendencia principal.
Conclusión y perspectivas futuras
Todos los indicadores apuntan a que los precios del oro en 2026 se moverán dentro de un rango amplio que combina posibilidades de alza y corrección. La dinámica actual del mercado combina factores de apoyo fuertes (demanda de inversión, compras de bancos centrales, debilidad del dólar) y factores de precaución (expectativas de toma de ganancias, posible sobrecompra).
Si las tasas de interés reales continúan bajando y el dólar se mantiene débil, el oro podría registrar nuevos niveles récord. Por otro lado, si la inflación disminuye y la confianza en los mercados financieros se restablece, el metal podría estabilizarse, evitando alcanzar los niveles previstos de 5000 dólares.
En cualquier caso, seguir de cerca los indicadores económicos globales y las decisiones de política monetaria de los bancos centrales será crucial para determinar la trayectoria real de los precios del oro durante el próximo año.
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Escenarios de subida del oro en 2026.. ¿ romperá la barrera de los 5000 dólares?
Los precios del oro experimentaron desarrollos notables durante 2025, alcanzando un máximo histórico que superó los 4381 dólares por onza en octubre, antes de experimentar una corrección relativa, lo que plantea preguntas sobre la trayectoria esperada de los precios para el próximo año. El análisis exhaustivo de los factores económicos y políticos proporciona una guía clara sobre las tendencias potenciales del precio del oro en 2026.
Rendimiento fuerte e indicadores positivos
El precio medio del oro durante 2025 fue de aproximadamente 3455 dólares por onza, lo que refleja un aumento sustancial en comparación con años anteriores. El valor total del mercado de la demanda superó los 132 mil millones de dólares en el segundo trimestre del año, con un incremento del 45% respecto al mismo período de 2024.
Los factores de apoyo se centraron en varias áreas principales: primero, la demanda de inversión en aumento, que alcanzó las 1249 toneladas en el segundo trimestre con un crecimiento del 3% anual. En segundo lugar, los fondos cotizados en bolsa de oro lograron flujos excepcionales, elevando los activos gestionados a 472 mil millones de dólares y las participaciones a 3838 toneladas. En tercer lugar, el aumento en las compras de bancos centrales en un 24% por encima del promedio trimestral de los cinco años anteriores.
Papel de los bancos centrales mundiales
Los bancos centrales del mundo constituyeron un pilar fuerte para apoyar la demanda, añadiendo 244 toneladas solo en el primer trimestre de 2025. La proporción de bancos centrales que mantienen reservas de oro fue del 44% del total de bancos mundiales, frente al 37% en 2024.
China, Turquía e India lideraron la lista de compradores, con el Banco Popular de China agregando más de 65 toneladas en seis meses. Esta tendencia refleja un interés creciente en diversificar las reservas lejos del dólar estadounidense, especialmente en mercados emergentes.
Oferta y demanda: desequilibrio persistente
La producción minera alcanzó un récord de 856 toneladas en el primer trimestre de 2025, aunque este aumento se mantuvo limitado a solo un 1% de crecimiento interanual. Por otro lado, el oro reciclado disminuyó un 1%, ya que muchos propietarios prefirieron mantener sus posesiones anticipando mayores aumentos.
Esta escasez de oferta se atribuye a los costos operativos en aumento, con un costo medio de extracción global de aproximadamente 1470 dólares por onza a mediados de 2025, el nivel más alto en una década. Esta realidad limita la capacidad de aumentar rápidamente la producción, profundizando la brecha entre oferta y demanda.
Política monetaria y tasas de interés
La Reserva Federal de EE. UU. redujo las tasas de interés en 25 puntos básicos en octubre de 2025, llevándolas a un rango del 3.75%-4.00%, siendo esta la segunda reducción desde diciembre de 2024. Las expectativas de los operadores indican una posible reducción adicional de 25 puntos en la reunión de diciembre.
Informes de BlackRock proyectan que la Fed podría apuntar a una tasa de interés de aproximadamente el 3.4% para finales de 2026 en un escenario moderado. Estas reducciones de tasas benefician positivamente al precio del oro, ya que disminuyen el costo de oportunidad de los activos que no generan rendimientos.
Grandes bancos centrales y sus diferentes enfoques
Mientras que la Reserva Federal estadounidense adoptó una política de flexibilización, el Banco Central Europeo continuó con una postura más restrictiva. El Banco de Japón mantuvo su postura acomodaticia conocida. Estas diferencias crearon un entorno económico volátil que aumentó la atracción de los metales preciosos como refugio seguro.
Inflación y deuda global
El Fondo Monetario Internacional advirtió que la deuda pública mundial superó el 100% del PIB. El Banco Mundial estimó un aumento en los precios del oro del 35% durante 2025, con una relativa estabilidad en 2026, manteniendo los precios elevados.
Datos de Bloomberg Economics muestran que aproximadamente el 42% de los fondos de cobertura principales fortalecieron sus posiciones en oro durante el tercer trimestre de 2025, intentando cubrirse contra riesgos financieros a largo plazo.
Geopolítica y demanda de refugios seguros
Los conflictos comerciales y las tensiones regionales contribuyeron a un aumento en la demanda de oro del 7% interanual, según Reuters. Cuando aumentaron las preocupaciones sobre Taiwán y el suministro de energía, los precios subieron por encima de los 3400 dólares, superando los 4300 dólares posteriormente en octubre.
Dólar y rendimientos reales
El índice del dólar cayó aproximadamente un 7.64% desde su pico a principios de año hasta noviembre de 2025. Los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años bajaron del 4.6% en el primer trimestre al 4.07% en noviembre de 2025.
Este doble descenso en el valor del dólar y en los rendimientos refleja un fuerte apoyo a la demanda institucional de oro, ya que los inversores buscan equilibrar sus carteras alejándose de los activos en dólares.
Expectativas de las principales instituciones financieras para el precio del oro en 2026
HSBC: pronostica que el oro alcanzará los 5000 dólares por onza en la primera mitad de 2026, con un promedio anual de 4600 dólares, frente a un promedio de 3455 dólares en 2025.
Bank of America: elevó sus expectativas a 5000 dólares como pico potencial, con un promedio esperado de 4400 dólares, advirtiendo sobre posibles correcciones a corto plazo.
Goldman Sachs: ajustó sus previsiones a 4900 dólares por onza, señalando fuertes flujos hacia fondos cotizados en oro.
J.P. Morgan: pronostica que el oro llegará a 5055 dólares a mediados de 2026.
Estas expectativas convergen en un rango entre 4800 y 5000 dólares como pico potencial, con un promedio esperado entre 4200 y 4800 dólares.
Rango de precios y escenarios de corrección
Los análisis advierten sobre una posible corrección hacia los 4200 dólares por onza en la segunda mitad de 2026 si los inversores optan por tomar ganancias. Sin embargo, HSBC descarta una caída por debajo de los 3800 dólares a menos que ocurra un shock económico importante.
Goldman Sachs señala que mantener los precios por encima de 4800 dólares podría poner a prueba la “credibilidad del precio” del mercado. Los analistas de J.P. Morgan y Deutsche Bank coinciden en que el oro ha entrado en una nueva zona de precios difícil de romper a la baja, gracias a un cambio estratégico en la percepción de los inversores hacia él como un activo a largo plazo.
Perspectivas regionales en Oriente Medio
Los bancos centrales de Oriente Medio aumentaron sus reservas de oro, con el Banco Central de Egipto añadiendo una tonelada y Qatar tres toneladas en el primer trimestre de 2025.
En Egipto: el precio del oro podría llegar a aproximadamente 522,580 libras egipcias por onza, con un aumento del 158.46% según CoinCodex.
En Arabia Saudita: si el precio de la onza se acerca a 5000 dólares, el precio podría estar entre 18,750 y 19,000 riales saudíes.
En Emiratos Árabes Unidos: bajo la misma hipótesis, el precio podría alcanzar entre 18,375 y 19,000 dirhams emiratíes por onza.
Estas estimaciones son aproximadas y dependen de la estabilidad de los tipos de cambio y la continuidad de la demanda global.
Indicadores técnicos y tendencias a corto plazo
El 21 de noviembre de 2025, el precio del oro cerró en 4065.01 dólares, tras tocar un máximo de 4381.44 dólares el 20 de octubre. El precio rompió la línea de tendencia alcista en el marco diario, pero mantiene la línea de tendencia principal que conecta los mínimos alrededor de 4050 dólares.
Se observa un soporte fuerte en torno a los 4000 dólares, y si se rompe con un cierre diario claro, el precio podría buscar la zona de 3800 (50% de retroceso de Fibonacci). Por arriba, 4200 dólares es la primera resistencia fuerte, y su ruptura abriría camino hacia 4400 y 4680 dólares.
El índice de fuerza relativa (RSI) se mantiene en 50, reflejando una mercado neutral y un equilibrio entre presiones de compra y venta. El indicador MACD permanece por encima de cero, confirmando que la tendencia general sigue siendo alcista.
El análisis técnico sugiere que el oro continuará operando en un rango lateral con sesgo alcista entre 4000 y 4220 dólares en el corto plazo, manteniendo la visión positiva mientras el precio esté por encima de la línea de tendencia principal.
Conclusión y perspectivas futuras
Todos los indicadores apuntan a que los precios del oro en 2026 se moverán dentro de un rango amplio que combina posibilidades de alza y corrección. La dinámica actual del mercado combina factores de apoyo fuertes (demanda de inversión, compras de bancos centrales, debilidad del dólar) y factores de precaución (expectativas de toma de ganancias, posible sobrecompra).
Si las tasas de interés reales continúan bajando y el dólar se mantiene débil, el oro podría registrar nuevos niveles récord. Por otro lado, si la inflación disminuye y la confianza en los mercados financieros se restablece, el metal podría estabilizarse, evitando alcanzar los niveles previstos de 5000 dólares.
En cualquier caso, seguir de cerca los indicadores económicos globales y las decisiones de política monetaria de los bancos centrales será crucial para determinar la trayectoria real de los precios del oro durante el próximo año.