En la reunión de política monetaria del próximo miércoles, es posible que el mercado esté enfocando su atención en el lugar equivocado.
¿Recorte de tipos de 25 puntos básicos? La probabilidad ronda el 90%, así que no sería ninguna sorpresa. Lo que realmente merece atención es otra señal filtrada por un exmiembro de la Reserva Federal de Nueva York: a partir de enero del próximo año, podrían inyectarse 45.000 millones de dólares mensuales al mercado durante medio año, acumulando un total superior a 250.000 millones.
Esto no es simplemente poner fin al ajuste cuantitativo. Es un reinicio directo del programa de compra de bonos.
¿Por qué hacer esto repentinamente? Basta mirar las cifras. En los últimos dos años, el endurecimiento cuantitativo ha drenado 2,4 billones de dólares del mercado, el nivel de reservas bancarias ha estado cayendo de forma constante y las tasas de recompra han superado sus límites con frecuencia, un síntoma clásico de sequía de liquidez. El estratega de Bank of America, Cabana, lo resume claramente: hay que aportar liquidez, si no, el sistema no aguanta.
Esta llamada "Reserva de Gestión de Compras" (RMP), en esencia, es una transfusión para el sistema bancario. UBS también prevé un programa de compras de bonos de tamaño considerable el año que viene. El problema es que, cuando lo que falta en el mercado no es financiación barata, sino liquidez en sí misma, el efecto de los recortes de tipos pasa a ser secundario. Comprar bonos directamente es la medida contundente para resolver el problema.
El momento también da que pensar. El mandato de Powell está llegando a su fin y la inclinación dovish de su posible sucesor ya no es ningún secreto. El giro de tono en la política es cada vez más evidente.
Para complicar más las cosas, el cierre del gobierno ha retrasado la publicación de datos clave como el IPC y el empleo. La Fed tendrá que conducir "a ciegas", sin su panel de instrumentos habitual. Aun así, Goldman Sachs es optimista: creen que la falta de datos elimina obstáculos para bajar tipos.
A corto plazo, persiste el viejo problema de la tensión de liquidez a final de año, por lo que podrían activarse operaciones de recompra de emergencia en cualquier momento.
Así que, el próximo miércoles, lo realmente importante no será cuántos puntos bajen los tipos, sino si ese "grifo" de liquidez se abrirá de nuevo. Si se activa un programa de compra de bonos, el impacto en el mercado cripto podría ser mucho mayor que el de una simple bajada de tipos. Cómo cambiarán los flujos globales de capital, es algo que cada uno debe valorar.
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MetaMisfit
· 2025-12-10 05:09
Así es como llega un mercado alcista
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ColdWalletGuardian
· 2025-12-09 07:26
El baile de la liquidez ha comenzado
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ResearchChadButBroke
· 2025-12-07 15:52
La verdad de los datos es letal.
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HackerWhoCares
· 2025-12-07 15:51
Todo el dinero se va a diluir.
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MEVVictimAlliance
· 2025-12-07 15:49
El dinero ha llegado, es hora de trabajar.
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GateUser-44a00d6c
· 2025-12-07 15:48
La subida de tipos aún no es lo suficientemente fuerte.
En la reunión de política monetaria del próximo miércoles, es posible que el mercado esté enfocando su atención en el lugar equivocado.
¿Recorte de tipos de 25 puntos básicos? La probabilidad ronda el 90%, así que no sería ninguna sorpresa. Lo que realmente merece atención es otra señal filtrada por un exmiembro de la Reserva Federal de Nueva York: a partir de enero del próximo año, podrían inyectarse 45.000 millones de dólares mensuales al mercado durante medio año, acumulando un total superior a 250.000 millones.
Esto no es simplemente poner fin al ajuste cuantitativo. Es un reinicio directo del programa de compra de bonos.
¿Por qué hacer esto repentinamente? Basta mirar las cifras. En los últimos dos años, el endurecimiento cuantitativo ha drenado 2,4 billones de dólares del mercado, el nivel de reservas bancarias ha estado cayendo de forma constante y las tasas de recompra han superado sus límites con frecuencia, un síntoma clásico de sequía de liquidez. El estratega de Bank of America, Cabana, lo resume claramente: hay que aportar liquidez, si no, el sistema no aguanta.
Esta llamada "Reserva de Gestión de Compras" (RMP), en esencia, es una transfusión para el sistema bancario. UBS también prevé un programa de compras de bonos de tamaño considerable el año que viene. El problema es que, cuando lo que falta en el mercado no es financiación barata, sino liquidez en sí misma, el efecto de los recortes de tipos pasa a ser secundario. Comprar bonos directamente es la medida contundente para resolver el problema.
El momento también da que pensar. El mandato de Powell está llegando a su fin y la inclinación dovish de su posible sucesor ya no es ningún secreto. El giro de tono en la política es cada vez más evidente.
Para complicar más las cosas, el cierre del gobierno ha retrasado la publicación de datos clave como el IPC y el empleo. La Fed tendrá que conducir "a ciegas", sin su panel de instrumentos habitual. Aun así, Goldman Sachs es optimista: creen que la falta de datos elimina obstáculos para bajar tipos.
A corto plazo, persiste el viejo problema de la tensión de liquidez a final de año, por lo que podrían activarse operaciones de recompra de emergencia en cualquier momento.
Así que, el próximo miércoles, lo realmente importante no será cuántos puntos bajen los tipos, sino si ese "grifo" de liquidez se abrirá de nuevo. Si se activa un programa de compra de bonos, el impacto en el mercado cripto podría ser mucho mayor que el de una simple bajada de tipos. Cómo cambiarán los flujos globales de capital, es algo que cada uno debe valorar.