Acabo de revisar algunos pools de préstamos, y esa posición cerca de la línea de liquidación me hizo sudar las manos. Lo que más molesta no es la volatilidad del mercado, sino esa respiración lenta de los oráculos: el precio en la cadena ya ha caído por debajo, tu nivel de salud primero finge que está bien, y cuando la actualización del precio llega, los bots de liquidación se lanzan en masa, formando una cascada, llevándose todo con slippage y multas... pensabas que aún podías añadir margen, pero en un abrir y cerrar de ojos, la página desaparece, y me dan ganas de romper el teléfono de la rabia.



En definitiva, la demora en el precio del oráculo es como convertir el riesgo de “poco a poco empeorando” en “una sentencia de muerte repentina”. Especialmente en activos con poca liquidez, o en esas monedas de juegos en cadena (que últimamente vuelven a hablar de inflación y de que los estudios están arruinando la economía), cuando el precio empieza a escalar en espiral, los oráculos tienen más dificultades para seguir el ritmo, y al final solo queda un acelerador de liquidaciones. Yo ahora tengo un método simple: no usar apalancamiento completo, no acercarse demasiado a la línea de liquidación, y si el precio del oráculo se retrasa, prefiero salir corriendo primero. Total, soy una persona ansiosa, así que lo importante es mantenerse vivo.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado